Para el 12 de agosto queda programada audiencia inicial de Juan Orlando Hernández
Juan Orlando Hernández continuará el proceso en libertad bajo medidas cautelares; la audiencia inicial quedó fijada para el 12 de agosto.

El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (2014-2022), se presentó este lunes 3 de agosto ante un juez de Criminalidad Organizada para su audiencia de declaración de imputado por el caso Pandora II, en el que el Ministerio Público lo acusa por presuntos delitos de fraude y lavado de activos relacionados con el manejo de fondos públicos.
La audiencia del exmandatario hondureño -quien regresó a Honduras después de ser indultado en Estados Unidos por una condena de 45 años por delitos relacionados con el narcotráfico-, estaba programada para las 9:00 de la mañana.
Sin embargo, se retrasó debido a que no se había resuelto un recurso de reposición que presentó su defensa en procura de mantener el proceso bajo la jurisdicción de la Corte Suprema de Justicia.
«Si este recurso de reposición es declarado sin lugar, es decir que rápidamente este mismo día va a arrancar esa audiencia, ya que el juez le pidió a todas las partes procesales permanecer en la sala para comenzar la audiencia este día», dijo el portavoz del Poder Judicial, César Silva.

Durante la audiencia, el juez escuchará los argumentos de la Fiscalía y de la defensa del exgobernante para determinar si admite el requerimiento fiscal y qué medidas se impondrán mientras continúa el proceso judicial.
A la llegada a la audiencia, la defensa de JOH, como se le conoce, aseguró que pedirían medidas distintas a la prisión porque él está dispuesto a seguir con el proceso correspondiente.
REGRESO DE JUAN ORLANDO
Juan Orlando pudo regresar a Honduras luego de que un juez dejó sin efecto una orden de captura a su nombre. Su retorno se dio unos meses después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo indultara.
El expresidente fue condenado en aquel país a 45 años de prisión por delitos relacionados con el narcotráfico.
Juan Orlando Hernández se convirtió en el primer expresidente hondureño extraditado, condenado por una corte federal de Estados Unidos, y posteriormente indultado por un presidente estadounidense.