NACIONALESPortada

Policía traslada a un asilo a dos adultos mayores abandonados por sus familias

Don Luis y doña Juana fueron abandonados por sus familias, pero ahora inician una nueva etapa en un asilo tras ser rescatados por la Policía Nacional.

El comisionado de la Policía Nacional, Miguel Martínez Madrid, informó este sábado 24 de mayo que finalmente hallaron refugio en un asilo para Juana Bemilda Gómez Flores, de 77 años, y Luis Adolfo Flores Rico, de 79 años, dos ancianos encontrados en situación de abandono en Tegucigalpa.

Don Luis, quien fue hallado durmiendo en la entrada de la colonia Tepeyac, pasó siete días bajo el resguardo de la Unidad Metropolitana de Policía número uno (Umep-1), hasta que agentes policiales lo trasladaron a la Casa Hogar San Pablo Apóstol, ubicada en Comayagua.

¿Por qué estaban solos?

De acuerdo con el comisionado Miguel Martínez Madrid, los adultos mayores fueron rechazados por varios asilos en Tegucigalpa debido a que tenían su ocupación al 100 %.

«Ningún asilo de ancianos nos logró atender o darnos un espacio para los dos ancianitos que habíamos tenido ya por una semana en la Unidad Metropolitana número uno de Los Dolores», lamentó Madrid.

En el caso de don Luis, sus seis hijos manifestaron a las autoridades que “no tenemos tiempo ni recursos” para cuidarlo.

Rico Flores, un antiguo vecino, contó que el anciano fue un hombre de principios, trabajador y dedicado a su familia, a la que dio todo para brindarles una vida digna.

Según Rico Flores, con el tiempo los rostros que solían iluminar su vida se fueron apagando.

Además, contó que los hijos de don Luis se alejaron, ocupados en sus propias vidas, construyendo caminos en los que ya no había espacio para aquel hombre que les dio todo.

¿Y qué pasó con doña Juana?

La señora Juana Bemilda fue hallada sola en un pasillo del Hospital Escuela y durante una semana fue cuidada por una subinspectora de quien solo se conoció su apellido, Villalobos, y otros agentes de la Umep-1. Posteriormente, fue llevada a un asilo en Siguatepeque.

Según relataron los policías, la anciana se rehusaba a dejar la compañía de los uniformados, quienes se convirtieron en sus ángeles guardianes durante esos días.

Además, la abuelita contó a los uniformados que anteriormente había sido maltratada en otros asilos por lo que se aferraba a su compañía.

¿Qué sigue para ellos?

Gracias al esfuerzo del personal policial, ambos adultos mayores iniciaron una nueva etapa con cuidados especializados.

Las autoridades de la Umep-1 agradecieron a los ciudadanos que pusieron su granito de arena y visitaron a don Luis y doña Juana, devolviéndoles algo de la dignidad que se merecen.

En el Distrito Central, existen únicamente 99 centros especializados para adultos mayores, dejando a más de 30,000 personas sin acceso a estos servicios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba