Pueblos indígenas se toman parque de Copán por promesas del gobierno incumplidas
Exigen el nombramiento de maestros y personal de salud, como odontólogos, en comunidades como Nueva Armenia, San Miguel y Rincón del Buey.

Un grupo de pobladores tomó este miércoles la entrada al parque arqueológico de Copán, en el occidente de Honduras, en protesta por el incumplimiento de compromisos por parte de diversas instituciones estatales.
Miembros de la Confederación Nacional de Pueblos Indígenas de Honduras (Conadimchh) y del Consejo Indígena Nacional Maya Chortí de Honduras cerraron los portones de acceso a las ruinas y colocaron pancartas con sus demandas.
Los pueblos indígenas «reclaman compromisos incumplidos por el gobierno central», afirmó el alcalde de Copán Ruinas, Mauricio Arias.
Según Arias, entre los pendientes figuran el nombramiento de maestros y personal de salud, como odontólogos, en comunidades como Nueva Armenia, San Miguel y Rincón del Buey.
También protestan por la falta de medicamentos en los centros de salud y por la inacción del gobierno ante el deterioro de la carretera que conecta a sus comunidades.
«Desde 2023 hay compromisos de reparar la calle y no se les ha cumplido», declaró Arias.
Llamado a autoridades del gobierno
El alcalde pidió al gobierno atender las exigencias de los pueblos originarios para permitir la reapertura del sitio arqueológico.
«Llamo a la presidenta Xiomara Castro a que nombre una comisión que venga a dar soluciones y que sean personas que respeten al municipio», solicitó Arias, al recordar que en una reunión anterior no pudo participar porque delegados oficiales se lo impidieron.
Agregó: «no es buena imagen para Copán Ruinas como destino turístico que estas protestas ocurran por incumplimientos del gobierno».
Las comunidades indígenas advirtieron que podrían cerrar la carretera CA-11. Arias alertó que esta acción afectaría la economía local y nacional, ya que por esa vía transitan rastras con productos provenientes de otros países.
Por ahora se desconoce el impacto económico que podría generar el cierre del parque arqueológico maya, frecuentado por hondureños y extranjeros.